Tiempo de preguntas grandes.

A mí no me molesta quien piensa y dice que se están haciendo las cosas mal por los gobernantes.  Sí, un poco, quien se desgañita y, en redes sociales o en otros medios, se esmera en que sea eso en lo que estemos pensando cada vez que se habla de la epidemia. Los obsesionados. No he entrado ni voy a entrar en ese tema por una razón que no es improvisada, sino disciplinada, y que quiero explicar: porque centrar la atención en quiénes nos gobiernan, o en quiénes nos van a gobernar pasado mañana, ahora quiero que no me importe apenas. No porque no sea importante: entiendo bien, sin escandalizarme, que ni siquiera una epidemia es una tregua en la lucha por el poder. Entiendo que el gobierno piense en las oportunidades que esto le brinda para ampliar su círculo de apoyos, y entiendo que la oposición quiera contener esa expansión. Digo que quiero que me importe poco por otra cosa: porque centrarse ahí, quedarse ahí, en lo fácil y en lo pequeño, sería un desperdicio en un tiempo en el que son posibles las preguntas grandes.

De las pestes y de las guerras las gentes suelen salir menos mezquinas. Por mezquindad entiendo cortedad de miras, obsesiones pequeñas, miedos ridículos que llevan al egoísmo minimalista. Por lo general, pestes y guerras suponen un arreón porque nos ponen delante de dilemas, de preocupaciones y también de pensamientos de mayor calibre y longitud. Muestran nuestra verdadera fragilidad, la contingencia, y hacen caer muchos cascarones que se van formando con costumbres que nos protegen de la complejidad, y por tanto de la realidad. Mucho de eso cae, y por eso a nivel individual nos sentimos diferentes.

Así ha sido, históricamente, según me parece, aunque siempre habrá quien pueda rebatirlo. Tras los armisticios, tras la superación de plagas y grandes retos, ha habido generalmente un impulso moral cuyas olas han llegado a la política real. Lo mejor del siglo XX, probablemente lo mejor de la historia de la civilización, vino después de aquella gran guerra. Hubo entonces una conjura entre políticos que pudo proponerse objetivos ambiciosos  porque se sabía apoyada por la gente (esto último es lo decisivo). No fue el nirvana, ni el paraíso, pero sí un paso importante a favor de la ampliación del "nosotros" (es decir, del círculo moral de reconocimiento mutuo). Se hizo de la mano de la idea de radicalidad de los derechos humanos como fundamento del orden político y social, del estado del bienestar (es decir, los derechos sociales) como expresión de un pacto social, y de un internacionalismo político que arrancó con determinación. Ya sé que aquello no surgió de la nada, ni fue una ocurrencia. Venía preparado con materiales de tradiciones políticas y de pensamiento muy diferentes, pero entonces, aprovechando un momento en que los ciudadanos estaban dispuestos a apoyar grandes objetivos políticos, se consiguió una confluencia y se abrió un escenario virtuoso, mucho mejor que el que ahora nos envuelve, desde mucho antes de la llegada del virus.

Esto es lo que a mí me interesa. De momento, como espectador atento, porque sé que hay gente que sí tiene cosas interesantes que decir. Me da igual que alguien piense que es una manera de "esconder" los debates sobre Sánchez, el 8-M, la mayor o menor competencia de quienes están asesorando al gobierno. Ya hay gente que se encarga de eso. Yo espero seguir sin ocuparme ni un minuto de las legítimas disputas domésticas sobre Sánchez, Iglesias, Casado, y no digamos Torra. Ni por WhatsApp (cuánto pesado, madre mía), ni por Twitter, ni en prensa, ni en radio.  PASO. Qué pena que desaprovecháramos esta oportunidad para conseguir girar algún grado el timón en las cosas de verdad importantes, sea quien sea quien lo maneje. Tengo la impresión de que nuevos planteamientos políticos más libres de rutinas y de intereses, más abiertos, menos viciados por viejas rencillas, y sobre todo, más ambiciosos, podrán encontrar apoyo popular. Eso es lo que me interesa. A SACO. Y a eso es lo que voy a prestar atención. Pero para eso ahora toca leer, pensar, interesarme, estar atento: no nos precipitemos en las concreciones. Seamos ambiciosos. Seamos exigentes.

14 Respuestas

  1. ¡Qué bonico!

    Seamos ambiciosos, seamos exigentes, pero todos, no sólo los unos, con exclusión de los otros, y menos con privilegio de los que siempre hablan desde el púlpito, con bonete alto o gorro frígio, con corona, báculo o puñetas…

    No en balde publicaba esta semana CTXT.es el artículo de Slavoj Zizek que afirmaba que el coronavirus nos obliga a decidir entre el comunismo global o la ley de la jungla.

    Pero es tiempo de pandemónium de todo tipo de charlatanes, expertos, chamanes y opinólogos que braman desde sus cubículos reclamando protagonismo y privilegio.

    Son tiempos de púlpitos y balcones, que no van a ningún lado. El futuro ha cambiado de órbita.

    Pero seamos honestos, seamos racionales y seamos humildes.

    Y sobre todo seamos concretos, no brumosos, ni olímpicos efervescentes.

    Esto nos cambiará a todos si o si. Ya lo está haciendo. También en España.

    Los balcones del pueblo aplauden a los trabajadores sanitarios, y también a los trabajadores que dan la cara en cualquier área asumiendo riesgos.

    Nadie aplaude ya a los privilegiados, a los impostores, los prevaricadores, los ricos que se refugian/esconden en Marbella o en sus fincas o parcelas.

    Esto es un gran paso. Es un paso gigantesco en España que en cierta forma recuerda algunos encendidos debates de La Pepa tras la expulsión de Napoleón. Pero eso es otra historia.

    Mucho va a cambiar ahora cuando cambie esto…

    No lo digo yo, lo dice también Boaventura de Sousa Santos en su reciente artículo «virus: todo lo sólido se desvanece en el aire» y añade;

    «El brote viral interrumpe este sentido común y evapora la seguridad de la noche a la mañana. Sabemos que la pandemia no es ciega y tiene objetivos privilegiados, pero aun así crea una conciencia de comunión planetaria, de alguna forma democrática. La etimología del término pandemia dice exactamente eso: el pueblo entero.»

    Cambiaremos la retórica de la costumbre cambiando el lenguaje de poder, legitimación y, en última instancia, de control. No divago lo más mínimo; esto es concreto por cuanto los espacios de confrontación y negociación van a cambiar del individualismo neoliberal a un nuevo colectivismo de lo común donde la moral trilera se extinga junto al pragmatismo de la conveniencia… ¡Eppur si muove!

    Los aplausos de los balcones han devuelto el sonido al pueblo. Pero no al pueblo caricaturizado en la clásica entelequia de peluche; sino como el sonido de la masa silente que ha dejado de lado a esos tribunos, gloriosos poderosos, y soberanos de toda calaña política y económica. Aquellos que se ven a sí mismos como portadores exclusivos de la verdad, la razón y la racionalidad y miran con arrogancia a los aldeanos justiciables como seres primitivos, ignorantes y poco razonables.

    Neeladri Bhattacharya lo dice desde la India. Lo puede decir más alto, pero no más claro. Solo destaco una frase de su reciente libro «The Great Agrarian Conquest: The Colonial Reshaping of a Rural World» En la pág. 2/3, dice:

    «… una conquista (o cambio) de proporciones hondas, profundas, e incluso fenomenales no tiene por qué ser siempre grandiosa y dramática; puede producirse mediante “la supuesta rutina, lo poco espectacular, los actos cotidianos que organizan la vida e institucionalizan prácticas…»

    En ello estamos ya

    ¡Eppur si muove!

    • En serio, Aramis, tienes muchas cosas interesantes que decir, es una pena que las desperdicies en este balcón. Te animaría a algo más ambicioso. Tus comentarios los leo, quito la pesadísima hojarasca de siempre, repetitiva, una y otra vez, que ya ni me hace sonreír (es como si oyes cien veces una canción de tres notas), y luego hay cosas interesantes. Pero desperdiciadas. Harías bien en no colgarlas en esto que llamas balcón, púlpito, o no sé qué más. Merecerían un balcón propio. O un púlpito. Te animo a hacerlo.

      • En serio D. Miguel agradezco sus consejos musicales y los otros, pero le recuerdo lo obvio de nuestra mutua discrepancia en tres vertientes.

        De un lado diré que usted desconoce lo que yo aprendo en su balcón tanto como exhibe la arrogancia de su báscula pesando hojarascas tan tristes que ni le hacen sonreir. No soy yo payaso de señores, por si no lo ha advertido ya, ni tampoco maestro de ilustres, pues mi oficio es otro. Así que a lo interesante que usted considere invita la casa

        De otro lado me sorprende su invitación al balcón cuando dice que los comentarios dan vida al texto y lo ponen en movimiento pues no se corresponde muy bien con los hechos pues la discrepancia, lejos de afrontarla la menosprecia como hojarasca y le resuena como acordes de tres notas… ¡Mon dieu… qué oído! (risas)

        Finalmente le agradezco su tutelaje paternalista sobre lo que haría bien, o mal, y lo que pudiere desperdiciar. Supongo que será un tic profesional, pero le garantizo que tengo balcón propio, púlpitos varios y hasta micrófono y teléfono… Tampoco expendo mucho tiempo en comentar sus textos. Y además me divierte la dialéctica de los contrarios.

        Le animo, pues, a ser humilde, y tolerante, ya que el balcón solo es literatura. Y le invito a afrontar la crítica y la discrepancia y apreciar al mundo sin jibarizarlo, pues la diversidad es la mejor fuente para el conocimiento. Le animo a que lo reflexione.

        Y por mucho que lo dude yo nunca diría que sus textos contienen mucha hojarasca pesada que ya ni me hacen sonreir. En eso nos diferenciamos profundamente. Tampoco censuro lo que no me gusta, prefiero aprender de lo diferente.

        Muchas gracias

        ¡Eppur si muove!

        • Por hojarasca pesadísima y repetitiva me refiero a los argumentos “ad hominem”. Al principio tenían gracia, pero cuando un chiste se cuenta 100 veces, pierde fuelle, y uno espera que acabe para oír lo siguiente. Lo siguiente es lo que sí suele contener cosas interesantes, dignas de mejor destino. No se ponga humilde, que no le pega. Saludos

          • Ya veo que su tic es tan sólido como su hermenéutica y su arrogancia soberana de suma cero, pues tengo ya claro desde hace años que su lógica requiere que para que usted gane su partida de futbol retórico, el contrario debe perder con la misma moral que la leyenda del Alcoyano (no es un chiste, ojo)

            Hablo de hermenéutica porque a mi modesto entender es un pelín exagerado calificar mis argumentos en la categoría «ad hominem», pues ni soy payaso, ni mis argumentos transmiten la falacia de quien los escribe de tan anónima forma precisamente para centrar la atención en los argumentos mismos.

            Es por ello que tirando de latinazgos le invito, con gusto, a este; «Hominem te esse memento!» que viene al pelo que ni pintado pues en castellano dice algo así como; “¡Mira tras de ti! Recuerda que eres un hombre” (y no un dios).

            No que no entiendo, y me fascina, es su empeño por lo gracioso que en esta versión transforma la hojarasca en chiste que además ve en 100 veces… ¡Mon Dieu… qué vista!!! …tan estroboscópica… ¿Acaso el CGPJ no tiene servicio de oftalmología? (ojo; no es chiste)

            Tampoco entiendo su fijación por el destino, (instinto o vocación) que si aprecio que repite con distintas variaciones locales según tema. No se en qué cantidad, si 100 o 1000, pero si denoto que pertenece a la esencia analítica de sus más profundas convicciones, que espero algún día salgan del santo sepulcro, aireemos y debatamos convenientemente. Sus repeticiones si son interesantes «ad hominem»

            Mi humildad se diferencia diametralmente de la suya, por lo que me parece un pelín arrogante que se pronuncie con tanto desconocimiento pues ya le he dicho en post anteriores que yo soy socrático por cuanto reconozco lo mucho que ignoro, pero usted se empeña constantemente en ignorar lo mucho que desconoce. Es por ello que nuestras posiciones son diametralmente opuestas, Dios mediante. (no es chiste).

            Saludos cordiales,

            PD. Es impresionante los efectos que ya produce la pandemia, afectando incluso a este balcón que nunca tuvo brújula de la realidad… (chiste).

            ¡Eppur si muove!

          • “Manda huevos”, como dijo el otro. Saludos cordiales.

  2. En las épocas de crisis no sólo ves personas que hacen heroicidades -al alcance de su mano- sino también la maldad y el egoísmo de otros. Si estos momentos duros sirvieran para aprender…..o valorar, o poner en perspectiva las cosas….yo también estoy harta de las rencillas, del envenenamiento constante, me niego a dar caceroladas a unos y a otros, sólo quiero apoyar lo bueno, aportar, construir y no deconstruir. Gracias por tus palabras diarias, por tu sensatez…es como la gota de agua que horada la piedra.

  3. «Manda huevos», dice poco D. Miguel…

    No aclara si es una capitulación retórica o una expresión cínica del robagallinas cuando le ve las orejas al lobo.

    Algo más debería usted argumentar a estas alturas de la película, ya que no está ya la retórica para conductas tóxicas, ni más filigranas soberanas, ni envenenamientos de la capacidad colectiva de actuar eficientemente.

    Al menos convendrá usted conmigo que sería triste no utilizar esta crisis como una oportunidad para llamar a algunos de los errores de los últimos años por su nombre y ajustar nuestra trayectoria por fin a la brújula de la realidad.

    La realidad existe y es más tangible que su metafísica…. Empecemos por ahí y dejemos los huevos en el corral…

    ¡Mulgere hircum!

    Cambiemos…

    • Es TODA una capitulación retórica, sí, Aramis.

      • ¡Hombre!… ¡Por Dios!… No me desfallezca usted TODO entero y de sopetón, que no corren tiempos de capitulaciones, ni siquiera retóricas, pues la literatura siempre ha dado de si sus mejores letras en tiempos de crisis…

        Y además me queda mucho que aprender en este balcón de peligrosas perspectivas donde asomarse siempre entraña riesgos y confusiones entre rectas y curvas; entre la ortodoxia y la heterodoxia, herejías inclusive.

        Fíjese que el humorismo (doctrina muy seria que nada tiene que ver con el cachondeo) toma cuerpo en Grecia y Roma con la teoría de los cuatro humores de Galeno y fue la doctrina médica de la ortodoxia popular hasta bien entrado el siglo XIX.

        Así pues, el hecho de que la gente de todo el planeta practicara, durante siglos, la sangría como tratamiento médico para toda clase de males, pese a las numerosas críticas que constantemente se hacían a las tesis de Galeno, no es garantía de verdad alguna. Solo cuando se admitieron (es decir, que no se despreciaron) las pruebas que mostraban que la sangría no funcionaba, los médicos dejaron de recomendarla.
        El peligro no consiste, pues, en intuirlo, sino en cerrar los ojos ante lo evidente, que no es otra cosa que lo que señala la brújula de la realidad.

        Negar, o ignorar, la mala calidad de nuestro ordenamiento jurídico, así como las múltiples disfunciones del poder judicial, mediante todo tipo de filigranas o artilugios de bienpagao es una materia de estudio fascinante, no solo ya desde la perspectiva jurídica, sino también desde la perspectiva epistemológica.

        ¿Capitular TODO?… Pero si usted mismo postulaba, no hace mucho que: «El ensimismamiento de los juristas nos aleja de la realidad, (sic) y como denunciaba Pietro Barcellona, […] un derecho sin realidad produce una realidad sin derecho.»

        ¿A qué realidad se refería en su discurso a la Academia?

        No parece que su realidad coincida con la realidad «vírica» que describe hoy José Antonio Martín Pallín en su artículo sobre el borboneo publicado en CTXT.es titulado «El virus de la Monarquía»…

        Nunca mejor dicho; «un derecho sin realidad produce una realidad sin derecho.» (sic)

        Seamos serios: respondamos HONESTAMENTE las preguntas grandes

        Saludos cordiales

        ¡¡¡Eppur si muove!!!

  4. Contó tu reino dios; hale cumplido;
    su reino sobre el tuyo se ha llegado;
    cumplirá su justicia en tu pecado,
    contará su castigo tu gemido.
    Ya fuiste en sus balanzas suspendido
    y lo que menos tiene ha pesado;
    por lo que falta te será quitado
    lo poco que en horror has detenido.
    Tu reino es dividido, y a los medos
    y persas se da, porque en violenta
    mesa bebas sacrílego tus miedos.
    Dios, para castigar, primero cuenta;
    pesa después su mano, y con los dedos
    escribe: división, muerte y afrenta.

    (Pablo IglesiasTurrión, El Corte Ingles o República de Quevedo)

  5. Snobs en casa ley!
    O mas bien expertos en esquivar hechos:
    1°= como eliminar un pueblo de un golpe único!
    O buscar en google=El corona virus sobrevive en el aire!
    O las exactamente:COMO PROPAGAR UNA PANDEMIA A TRAVES DE SUPERMERCADOS Y AISLAMIENTO EN CASA.
    ASI:El virus lo esparce por el aire durante tres horas por un primer portador un segundo y tercer cliente lo respiran y adquieren y el dinero que portan obtiene y transmite el virus en la caja durante 4horas en el cobre y 24 horas en el papel.
    Los plásticos tocados por portadores transmitirán el virus durante tres días y el cartón durante 24 horas los compradores contaminados pasaran el virus a sus familiares confinados que a su vez serán contaminados o contaminaran en farmacias.
    Para que esto sea un hecho el gobierno no exigirá a compradores una prueba de no estar infectados presentando un certificado medico de no infección ya que representantes spirimanosos llamaran gamberros a jóvenes que quisieron hacerla, se negaran asimismo a hacerlas si no estas muerto ya por el ataque inmunológico a tus pulmones.. en resumen esto esta pasando en algún sitio.. si es real lo que se dice aquí:
    Aerosol and Surface Stability of SARS -COV-2 as compared to SARS-COV-1

  6. la igualdad democratica solo tendría una agrupación macho hembra cría.Esta seria la unidad mínima física biológica legal (individuo) y funcional. Sin ella el humano no es posible.
    Las amenazas a la raza todas parten de impedir sus funciones.
    En el caso del corona virus y otros elementos que ataquen la raíz o sea impidan la fluidez de los principios de la igualdad legal podemos analizar los mecanismos de forma simple:
    1° El mecanismo biológico deberá atacar al total de la cadena humana para ser una amenaza y la respuesta a ese ataque sera única: deberá garantizar un respeto total de sus fundamentos.
    Para eso la respuesta humana deberá garantizar como primera condición de éxito que el ataque biológico no permanezca anclado sobre la cadena macho hembra y cría. Y por tanto el primer tema sera impedir la vía transmisora del ataque a la cadena funcional humana.
    Tenemos pues una única solución y analizable.Masas que intervienen y como impedir su intercambio.
    1° Estructuras de intercambio y permanencia de sus estructuras para impedir la mezcla.
    Tenemos pues varios elementos básicos y simples de partida:
    Analizaremos primero las vías por las cuales se abre el acceso al humano y veremos la formas únicas de impedirlo.
    El primer factor de importancia es el tiempo que la materia estructurada puede permanecer coherente en distintas masas y el intercambio de estas con el humano. El segundo factor que aquí podemos tratar es como tratar de impedir el acceso de estas estructuras físicas al humano.
    Podemos ver con claridad que un análisis de las estructuras humanas y su permanencia dependen de las normas de la igualdad ante la ley mas estrictas y su respeto.. Es decir podemos afirmar que de la total limpieza de la comunicación de la cadena humana y su permanencia depende la raza. Por lo cual procurar su existencia seria el primer enfoque natural.
    Se presupone que este es el existente normalmente y que por tanto no necesita de mecanismos extra para su supervivencia.
    Cuando esto ocurra hay dos “formas” de restaurar la funcionalidad del humano restaurar la igualdad de la cadena por medios legales o hacer por restauración científica.
    El primero es el que ocupa el primer espacio pues la estabilidad esta ya alterada.
    Se debe ocupar en el análisis estructural de los intercambios de masas y sus factores y permanencia y en reparar daños a la cadena.
    En este caso el factor primario sera impedir y analizar los factores que hacen funcional el intercambio.
    Y el primer factor a considerar de forma legal es como hacer inviable el acceso generalizado al humano de forma que la igualdad funcional sea restaurada.
    Única forma? Viable? de restaurar la igualdad funcional y comunicativa seria pues impedir la comunicación funcional entre humano y virus legalmente.Tenemos una única posibilidad legal la localización y aislamiento del virus que no de la cadena humana. Por tanto tiempo de vida de este en distintas masas primero y localización para impedir intercambio.
    En el intercambio entre humanos el análisis seria permanencia y distancia.De estos primeros análisis de daños a la cadena legal se derivarían la devolución de la funcionalidad a la cadena por medio de reparación funcional.
    Son pues las medidas tomadas acordes a estos principios el aislamiento humano impide realmente el intercambio virus humano?

Deja tu comentario

Los comentarios dan vida al texto y lo pone en movimiento.